“Fe y Libertad para salir de la Pobreza” por Anielka (Münkel) Olson

Principales ideas de la conferencia

Para cerrar el ciclo de conferencias de la jornada “Libertad Religiosa, Económica y Política – Una e Indivisible”, Anielka (Münkel) Olson, del Acton Institute, se focalizó especialmente en el tema de la pobreza, apoyándose en el programa PovertyCure.

“Cuando entendemos que las personas fueron creadas por Dios con capacidades y talentos, que son co-creadoras de la obra de Dios, nuestra manera de ver el mundo cambia de forma radical.” Anielka nos invitó a cambiar la mirada sobre el pobre: el pobre también es una de estas personas con capacidades y talentos. Ayudarlo tiene mucho más que ver con incentivarlo a desplegarlos, que con simplemente dar cosas. El tipo de ayuda asistencialista que se basa en “dar cosas” genera dependencia e incluso puede terminar afectando a la comunidad local que recibe la ayuda.

El desafío consiste, entonces, en transformar nuestra visión del pobre: dejar de concebirlo como un problema, para comenzar a entender que es la solución. Un elemento primordial de la caridad es entender el origen y el destino de la persona humana: la persona es el centro. No es una carga social, repetimos: es el centro. El hombre creado a imagen y semejanza de Dios tiene un destino eterno. Esto implica que todas las personas recibieron de Dios una misión, incluso el más pobre. Entonces, la pregunta que debemos plantearnos deja de ser “¿qué debo darle?” y se convierte en “¿cómo puedo ayudarlo a vivir su llamado?” Encontraremos que el trabajo es una de las grandes respuestas…

“Estamos llamados a vivir el amor, pero este amor tiene que estar arraigado en la razón y en la verdad, porque si no se va a convertir en mero sentimentalismo”, sentenciaba Anielka Olson. Alineada con el mensaje de Poverty Cure, nos está llamando a una caridad inteligente, basada en una correcta concepción de la persona humana. Solo así puede ser efectiva nuestra ayuda.

Para concluir, y pasando a consideraciones más prácticas, Anielka Olson resaltó la necesidad de fomentar el crecimiento de pequeñas y medianas empresas, ausentes en los países en vías del desarrollo. Es el famoso missing middle de los países más pobres, pero que en los países más desarrollados emplea a más del 65% de la población.

Por último, como ideas que ya no pueden faltar al tratar sobre la pobreza, Olson nos recordó la importancia del estado de derecho, la propiedad privada, la familia, la Iglesia y la sociedad civil para lograr la cultura de la confianza.

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