Todas las entradas de: Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

¿Por qué son casi imposibles las reformas educativas?

23 de octubre de 2016

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Filosofía para mi

Permanentemente se ven videos, conferencias y artículos de reformas del sistema educativo. Algunos (como mi padre) han dedicado su vida a ello. Sin embargo, pasan las décadas y los gobiernos y el modelo tradicional de enseñanza, con el aula, las notas, sus premios y castigos, etc., sigue igual, tanto aquí como en otras partes del mundo. Seguir leyendo ¿Por qué son casi imposibles las reformas educativas?

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

Las obras públicas no son inversión – Gabriel Zanotti

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Blog personal “Filosofía para mi”

Impera cierto escepticismo ante nuestra insistencia de que hay que bajar el gasto público, porque se ha extendido la creencia de que el estado “invierte” cuando hace obra pública. Craso error.

La inversión es la utilización del ahorro para la producción de nuevo capital. Por lo tanto, la inversión implica aumentar la productividad y la riqueza conjunta. El único test que ello tiene es que la tasa de interés de retorno sea rentable. Para ello se necesita un mercado libre, o de lo contrario no se puede saber si hay rentabilidad o no. Seguir leyendo Las obras públicas no son inversión – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

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Sobre Monseñor Aguer y otras yerbas – Gabriel Zanotti

Septiembre 2016

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Filosofía para mi

 

Tengo mil razones para no escracharme una vez más escribiendo marcianadas fuera de Marte, pero, en fin, una más ya no agrega ni quita nada a mi extraterroide existencia.

Mis amigos libertarios (otros extraterroides) cerraron filas, gracias a Dios, en la defensa de la libertad de expresión del mencionado Monseñor, aunque en la mayoría de los casos estuvieron en desacuerdo. Esto, que sería obvio, hay que agradecerlo hoy, una época donde la libertad de expresión ha sido sepultada bajo el derecho a la información y las supuestas discriminaciones de las cuales nos defendería el Inadi y otros soviets de la cultura estatista actual. Seguir leyendo Sobre Monseñor Aguer y otras yerbas – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

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El magisterio pontificio y su difícil evolución. Hacia la institucionalidad democrática – Gabriel Zanotti

14 de agosto de 2016

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Filosofía para mi 

ESE debería ser el título del libro Iglesia y Democracia, del P. Gustavo Irrazábal (https://www.amazon.com/democracia-magisterio-universal-latinoamericano-Biblioteca-ebook/dp/B00WRPRAVI), publicado recientemente por el Instituto Acton.

Porque a nadie llama la atención un título como “Iglesia y democracia”. ¿Cuál es el problema? Democracia, sí, claro. Seguir leyendo El magisterio pontificio y su difícil evolución. Hacia la institucionalidad democrática – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

Liberalismo clásico, cristianismo e isis – Gabriel Zanotti

31 de julio de 2016

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Filosofía para mí (blog personal del autor)

Los liberales clásicos y los libertarios siempre hemos sido partidarios de la libre entrada de capitales y de personas. Es una de las enseñanzas claves de Ludwig von Mises. Por ende siempre fuimos partidarios de la libre inmigración. Está en la esencia de los derechos individuales y es parte fundamental del libre mercado. Pero frente a los últimos acontecimientos que son de dominio público, frente al ISIS entrando a todos lados NO como un ejército, sino disfrazados de turistas cual mansas palomitas………….. ¿Qué queda de nuestra postura? Seguir leyendo Liberalismo clásico, cristianismo e isis – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

No desearás el ingreso de tu prójimo – Gabriel Zanotti

Julio de 2016

Fuente: Filosofía para mí

Realmente lamento que en este momento, donde los ultra-antikirchneristas saltan de alegría cada vez que encuentran una suma no declarada a un kirchnerista, tenga yo que volver a recordar, no solo que el problema del kirchnerismo NO es la corrupción (es más, eso fue nuestra salvación…) sino que el llamado delito de enriquecimiento ilícito es totalmente contrario al liberalismo clásico y a la tradición libertaria. La sociedad argentina particularmente se encuentra obsesionada por cada peso no declarado, por cada centavo que alguien no pueda “justificar ANTE EL ESTADO”,  con lo cual no hace más que ratificar su voluntad y mente socialista y totalitaria. Asi que me permito una vez más ser antipático. Seguir leyendo No desearás el ingreso de tu prójimo – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

La obsesión reglamentarista – Gabriel Zanotti

29 de mayo de 2016

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Filosofía para mí 

La semana pasada leí una noticia según la cual la asociación o lo que fuere de hoteleros protestaba contra las casas de familia que ofrecen alojamiento “sin las exigencias correspondientes” o algo por el estilo.

La noticia refleja una mentalidad que se ha hecho carne en Argentina (y tal vez en el mundo) como parte de nuestro obsesivo estatismo cultural.

Esto surge nuevamente de no tener conciencia de lo significan los derechos individuales a la propiedad, libertad de cultos, de enseñanza, de tránsito, etc.

Toda persona tiene derecho a ejercer todas las actividades que emanen de esos derechos mientras no atente contra derechos de terceros. Eso significa que es admisible un código penal que a posteriori de una acción determine que la acción es delictiva si atenta contra la vida, propiedad o libertad, pero no antes. Esto es, la clave de la cuestión es la diferencia hayekiana (pero, claro, no vaya a ser que lean a Hayek, no?) entre derecho y legislación. En la Constitución deben estar reconocidos los derechos, pero estos NO deben tener legislaciones a priori, sino en todo caso a posteriori de la acción realizada, para custodiarlos, no para impedirlos.

Por lo tanto, cuando los argentinos, en general, dicen “debería haber una ley” no se dan cuenta de que están cercenando a priori actividades en sí mismas conformes al derecho natural. Si quiero poner una escuela en el living de mi casa, si quiero ejercer la medicina, si quiero alojar gente en habitaciones disponibles, si quiero llevar gente en mi auto y cobrar por ello, si quiero poner un kiosko en la ventana de mi casa, si quiero abrir un taller en el garage de mi casa, etc. etc. etc. etc., NO estoy atentando contra derechos de terceros a menos que se demuestre a posteriori lo contrario, con todo el debido proceso necesario.

Por ende, si afecto a alguien, para eso hay un código penal, a posteriori de la acción, no antes.

Pero no, se supone que el endiosado e idolatrado “estado”, debe estar allí para “protegernos”. No se advierte tampoco en ese caso la diferencia entre aconsejar y coaccionar. Yo puedo aconsejar a alguien ponerse el cinturón de seguridad, pero, ¿por qué coaccionarlo? ¿Porque su vida está en peligro? Bien, yo creo que la vida espiritual de la gente está en peligro si no se toman en serio a Dios, pero no dudo en absoluto de la libertad religiosa, porque no se debe coaccionar la conciencia, sino dialogar con ella. Toda la obsesión reglamentarista surge de la razón instrumental del Iluminismo, denunciada como constructivismo por Hayek, pero, claro, para colmo ello es consiederado “liberalismo”.

Los argentinos están tan envueltos en esta mentalidad que han desarrollado una doble moral sin darse cuenta. En general no cumplen las reglamentaciones pero las piden. Hacen miles de trampitas para evitar los reglamentos pero los consideran buenos. Hacen contrabando pero creen que está mal. Con lo cual es imposible que desarrollen la genuina resistencia pacífica ante la opresión, porque la opresión la viven como correcta aunque se las arreglan para evitar esa “correcta opresión” por izquierda. Quedé atónito una vez que le expliqué a un director de un colegio privado la necesidad legal de que el estado no fijara los planes y programas de estudio y me desestimó el tema diciéndome que ellos se las arreglaban perfectamente para violar los reglamentos y que por lo tanto “no había problema”. No advertía el tan argentino sujeto que el problema era precisamente que no tenía conciencia de que lo que él hacía por izquierda era un derecho que él NO reclamaba porque pensaba que la solución era hacer las cosas por izquierda. Por eso los argentinos se rien de cómo los anglosajones se toman la ley: en serio. Claro, por eso el estatismo en ellos es más peligroso, pero la solución no es la viveza criolla sino sencillamente el liberalismo clásico, que es justamente de origen anglosajón.

Pero blanquear NO es que los “no-reglamentados”, que los informales, pasen a cumplir los infinitos reglamentos de los que están en los sistemas formales, ya sea educativos, comerciales, etc. Significa ELIMINAR los reglamentos, legislaciones y organismos que impiden el desarrollo de los derechos individuales.

Los tan argentinos taxistas que protestan contra los uber tienen un punto: ¿es justo que ellos cumplan con todas las reglamentaciones municipales y los uber no? No, claro, no es justo, pero de allí concluyen que los uber deben cumplir con los mismos reglamentos. Ni se les pasa por la cabeza que debería desaparecer TODA reglamentación para llevar y traer gente. Lo conforme al derecho natural es que todos sean libres como los uber y NO esclavos como los taxistas. Y eso, mutatis mutandis, en todo.

El argentino ha desarrollado una palabra para esa confusión mental. Lo que no es reglamentado es “trucho”. La pura verdad es que lo trucho es lo libre mientras que lo reglamentado es la esclavitud.

En economía esto es particularmente cruel para los más indigentes. Estos últimos desarrollan todo tipo de actividades sin pasar por las exigencias formales, y los crueles mecanismos de inspección los toleran, en general, “porque son pobres”. Son pobres precisamente porque esa economía informal tiene un límite del cual no pueden pasar. No tienen los recursos ni los “contactos” para pasar a la formalidad, pero si NO existieran esos reglamentos, comenzarían vendiendo chipas en una estación de tren y terminarían luego con una pyme y luego con una gran empresa (lejos de ser una utopía, ESO FUE la Argentina, no?). Pero no, eso ya es imposible para ellos y en general para muchos. Hernando de Soto mostró qué cantidad de trámites eran necesarios para poner una humilde empresa de costura de ropa, en Perú, “legalmente”. El resultado fueron 600 metros de hojas de impresión de computadora. Mejor no adjetivizo. La cuestión NO es exigir el cumplimiento de esos 600 metros, sino eliminarlos, como se eliminó el Muro de Berlín.

Por supuesto, decir todo esto en otras áreas, como educación, es más lunático aún. Pero hay que instalar el tema. Es incluso una cuestión de misericordia. Se me parte el alma al contemplar diariamente los vendedores ambulantes en los trenes, que seguirán en esa situación casi eternamente, por el subdesarrollo producido por décadas de estatismo pero sobre todo por el reglamentarismo. “Abrir la economía” NO es sólo privatizar empresas estatales sino ELIMINAR totalmente todas las reglamentaciones que impiden a cualquier ciudadano, y sobre todo a los más pobres, salir adelante desarrollando su espíritu empresarial.

Bien, estoy un poco cansado y voy a descansar algo. Por suerte aún no hay reglamentos para las siestas de los Sábados.

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

La guerra – Gabriel Zanotti

Por Gabriel Zanotti

del libro “El humanismo del futuro”. El texto corresponde a 1989 y las citas con una (*) corresponden a la reedición del 2004

  1. La guerra*44

Entramos ahora en otra cuestión que es clave en nuestro humanismo “del futuro”. Se trata de uno de los horrores más viejos de la humanidad: la guerra.

Moralmente, el derecho a la legítima defensa es lo único que justifica la guerra, que por lo tanto sólo puede ser justa si es defensiva. La guerra, pues, siempre implica que hubo una grave injusticia por parte del que ataca.

Pero, así como la legítima defensa que utiliza violencia es siempre, absolutamente, el último recurso, de ese modo también la guerra debe ser siempre el último recurso de defensa, cuando todos los demás han fallado y se está seguro de que la no defensa armada acarrearía un mal mayor. Porque aun cuando todos los demás recursos hayan fallado, si la defensa armada implica un mal mayor que la injusticia que se trata de reparar, entonces tampoco estará justificada en ese caso la guerra, aunque sea defensiva. Seguir leyendo La guerra – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

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El significado de “Economía para sacerdotes”, de Mario Šilar y Gabriel Zanotti – Gabriel Zanotti

Nota escrita para Facebook el 5 de Mayo del 2016

Por Gabriel Zanotti

Hoy se presenta en Argentina la edición del Instituto Acton de “Economía para sacerdotes”.

Difícil expresar lo que este libro significa para todos nosotros (los que diariamente hacemos Instituto Acton). Seguir leyendo El significado de “Economía para sacerdotes”, de Mario Šilar y Gabriel Zanotti – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

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Reflexiones sobre el llamado “ajuste” – Gabriel Zanotti

7 de abril de 2016

Por Gabriel J. Zanotti

Fuente: Blog “Filosofía para mi”

Los preconceptos con los cuales la opinión pública mundial, y argentina en particular, enfrentan estos procesos, son tan absolutamente ignorantes del tema de la escasez que sencillamente lo falsean.

Nuestros actuales horizontes culturales tienden a pensar que todo depende de la buena voluntad de los gobiernos. Por ende, los gobernantes se dividen en buenos y malos. Los gobernantes buenos bajan los precios, suben los salarios, crean empleo, ayudan a los pobres. Luego están los malos, que dejan a las pobres gentes libradas a su suerte, al dominio de empresarios inescrupulosos, a las espantosas multinacionales, el FMI, etc., y hacen eso porque la gente no les importa, porque defienden sólo a los ricos y porque no tienen sensibilidad social. Seguir leyendo Reflexiones sobre el llamado “ajuste” – Gabriel Zanotti

Gabriel Zanotti

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