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En defensa (una vez más) de Benedicto XVI – Gabriel Zanotti

por Gabriel Zanotti

Abril de 2019

Una vez más, gracias a Dios, Benedicto XVI ha hablado. Con toda paz ha puesto el punto sobre las íes, y con toda furia, una vez más, se le responde. Porque Benedicto habla desde la Fe Católica, una fe cuya defensa es el origen de la armonía razón Fe, una fe que puede ser entendida por la razón pero sólo en armonía con la Gracia. Una fe, por ende, que no se entiende habitualmente pero que, sobre todo, se la odia, porque es todo lo que la naturaleza humana, herida por el pecado original, rechaza. De allí que el odio a la Iglesia no sólo tiene su origen en los pecados de los católicos, sino en la naturaleza misma de la Iglesia: Cuerpo Místico de Cristo.

“Pero los suyos no lo recibieron”. Ello suena hoy más que nunca pero ya no es el paganismo contra el cual luchaban los primeros Padres de la Iglesia. Hoy el paganismo está en la Iglesia misma. Son los propios católicos, en su gran mayoría, quienes han perdido el sentido de la Fe y lo Sobrenatural, y por eso fueron sobre todo ellos, en su momento, quienes odiaron terriblemente a Benedicto XVI y lo dejaron solo ante las víboras que habitan el Vaticano. Y no hablamos de la fe de la gente sencilla, que puede estar deformada pero no muerta. Hablamos de quienes se erigieron a sí mismos en grandes maestros y cual ciegos guías de ciegos creyeron que la fe tenía que diluirse para dialogar con el mundo, cuando un Santo Domingo dialogaba hasta con las piedras si era necesario sin disminuir un milímetro la esencia de la fe.

Por eso lo que fundamentalmente no se ha entendido, tanto por parte de no creyentes como por parte de supuestos creyentes, es la referencia a la corrupción de la moral católica cuya respuesta tuvo que venir en la magnífica Veritatis splendor. Los que no están al tanto de esto hablan sin saber de lo que hablan, no entienden nada y acusan precisamente a Benedicto de sacarse la responsabilidad de encima, cuando precisamente él y Juan Pablo II elaboraron esa encíclica para luchar contra la debacle de la moral católica que tanto en teoría como en praxis corrompió, nada más ni nada menos, que la vida en los seminarios.

“….En varios seminarios se establecieron grupos homosexuales que actuaban más o menos abiertamente, con lo que cambiaron significativamente el clima que se vivía en ellos. En un seminario en el sur de Alemania, los candidatos al sacerdocio y para el ministerio laico de especialistas pastorales (Pastoralreferent) vivían juntos. En las comidas cotidianas, los seminaristas y los especialistas pastorales estaban juntos. Los casados a veces estaban con sus esposas e hijos; y en ocasiones con sus novias. El clima en este seminario no proporcionaba el apoyo requerido para la preparación de la vocación sacerdotal. La Santa Sede sabía de esos problemas sin estar informada precisamente. Como primer paso, se acordó una visita apostólica (N. del T.: investigación) para los seminarios en Estados Unidos.”

“….De hecho, en muchos lugares se entendió que las actitudes conciliares tenían que ver con tener una actitud crítica o negativa hacia la tradición existente hasta entonces, y que debía ser reemplazada por una relación nueva y radicalmente abierta con el mundo. Un obispo, que había sido antes rector de un seminario, había hecho que los seminaristas vieran películas pornográficas con la intención de que estas los hicieran resistentes ante las conductas contrarias a la fe.”

“Hubo –y no solo en los Estados Unidos de América– obispos que individualmente rechazaron la tradición católica por completo y buscaron una nueva y moderna “catolicidad” en sus diócesis. Tal vez valga la pena mencionar que en no pocos seminarios, a los estudiantes que los veían leyendo mis libros se les consideraba no aptos para el sacerdocio. Mis libros fueron escondidos, como si fueran mala literatura, y se leyeron solo bajo el escritorio.”

Y los que no entienden nada de nada, y se erigen ahora como los grandes Catilinas de la moral y pretenden ser fiscales de Benedicto, ignoran que fueron él y JPII los que lucharon por nuevas disposiciones penales dentro de la Iglesia ante un excesivo garantismo: “… había un problema fundamental en la percepción de la ley penal. Solo el llamado garantismo (una especie de proteccionismo procesal) era considerado como “conciliar”. Esto significa que se tenía que garantizar, por encima de todo, los derechos del acusado hasta el punto en que se excluyera del todo cualquier tipo de condena. Como contrapeso ante las opciones de defensa, disponibles para los teólogos acusados y con frecuencia inadecuadas, su derecho a la defensa usando el garantismo se extendió a tal punto que las condenas eran casi imposibles.”

Y más adelante: “…En principio, la Congregación para el Clero es la responsable de lidiar con crímenes cometidos por sacerdotes, pero dado que el garantismo dominó largamente la situación en ese entonces, estuve de acuerdo con el Papa Juan Pablo II en que era adecuado asignar estas ofensas a la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo el título de “Delicta maiora contra fidem“. Esto hizo posible imponer la pena máxima, es decir la expulsión del estado clerical, que no se habría podido imponer bajo otras previsiones legales. Esto no fue un truco para imponer la máxima pena, sino una consecuencia de la importancia de la fe para la Iglesia. De hecho, es importante ver que tal inconducta de los clérigos al final daña la fe.”

Obsérvese que habla como protagonista directo de quien ha hecho todo lo posible, siempre, para defender la fe y a los fieles. ¿De dónde sacan algunos de que es él quien tiene que asumir la culpabilidad? Algunos desde una ingenua ignorancia, pero otros precisamente desde su propia culpa: he allí a los grandes apóstoles de la moral laxa y relajada diciendo ahora de todo contra, precisamente, quien máximamente los combatió: “…El Papa Juan Pablo II, que conocía muy bien y que seguía de cerca la situación en la que estaba la teología moral, comisionó el trabajo de una encíclica para poner las cosas en claro nuevamente. Se publicó con el título de Veritatis splendor (El esplendor de la verdad) el 6 de agosto de 1993 y generó diversas reacciones vehementes por parte de los teólogos morales. Antes de eso, el Catecismo de la Iglesia Católica (1992) ya había presentado persuasivamente y de modo sistemático la moralidad como es proclamada por la Iglesia.” Por santa humildad no dice Benedicto el papel protagónico que tuvo en esta encíclica, que tuvo la “osadía” de decir sencillamente que “…Hay valores que nunca deben ser abandonados por un valor mayor e incluso sobrepasar la preservación de la vida física”.

Y como la fe es precisamente lo que no se entiende, se ríen ahora casi todos –excepto los actuales pobres de Yahvé- de alguien que pone los remedios en la vuelta a Dios como creador, como fuente de toda razón y justicia, como centro de la existencia del ser humano; la vuelta a la Eucaristía como el centro de la “praxis” del cristiano, la vuelta a la Santa Comunión, recibida con reverencia y santo temor de Dios, y la vuelta al misterio de la Iglesia, que vive aún en comunidades santas y pequeñas que no hacen ruido porque hacen bien. “…Vivo en una casa, en una pequeña comunidad de personas que descubren tales testimonios del Dios viviente una y otra vez en la vida diaria, y que alegremente me comentan esto. Ver y encontrar a la Iglesia viviente es una tarea maravillosa que nos fortalece y que, una y otra vez, nos hace alegres en nuestra fe”.  ¡Qué atrevimiento, Benedicto!!!!!!!!!!! En medio de todas las aberraciones litúrgicas, en medio de la ecología y la redistribución de ingresos como el primer mandamiento, en medio del ecumenismo confundido con relativismo, en medio de la libertad confundida con indiferentismo, en medio de los teólogos latinoamericanos que creen que “el pueblo” es Cristo y odiaron a más no poder a Ratzinger y a Benedicto XVI, en medio de todo ese cambalache total y completo, Benedicto XVI se atreve a volver a lo esencial. “…Existe el martirio. Dios es más, incluida la sobrevivencia física. Una vida comprada por la negación de Dios, una vida que se base en una mentira final, no es vida”. Hoy el mártir es él. Con Benedicto, con gusto, nos inmolamos varios. Que Dios te bendiga Benedicto XVI, y que sigas sosteniendo tu firme voz en medio de la apostasía de los nuevos sacerdotes de su propia ley.

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises

La multiplicación de los derechos y la destrucción del concepto de derecho – Texto inédito de Ratzinger

1 de junio de 2018

Fuente: Sandro Magister

 Joseph Ratzinger-Benedetto XVI, “Liberare la libertà. Fede e politica nel terzo millennio”, a cura di Pierluca Azzaro e Carlos Granados, prefazione di papa Francesco, Cantagalli, Siena, 2018, pp. 208, euro 18. Seguir leyendo La multiplicación de los derechos y la destrucción del concepto de derecho – Texto inédito de Ratzinger

Un Papa que entendió la visión norteamericana – Terence P. Jeffrey

Por Terence P. Jeffrey

12 de julio de 2017

Fuente: CNSnews

It was a bright April day in Washington, D.C., when a large crowd gathered on the South Lawn of the White House to greet a man celebrating his 81st birthday.

The president of the United States introduced him. Then he gave a brief address — still viewable on C-SPAN — that focused on the greatness of America. Seguir leyendo Un Papa que entendió la visión norteamericana – Terence P. Jeffrey

Mons. Buenanueva: Benedicto XVI, profeta de la esperanza

30 de junio de 2016

Fuente: AICA

San Francisco (Córdoba) (AICA): En una reflexión con motivo de los 65 años de la ordenación sacerdotal de Joseph Ratzinger, el obispo de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, reconoció que profesa una “profunda veneración” por el papa emérito Benedicto XVI y dijo identificarse “realmente con su modo de ver y comprender la Iglesia y la fe que es nuestra gloria”. El prelado transcribió a través de las redes sociales unas palabras que consideró “luminosas” de la encíclica “Spe salvi”, sobre la esperanza, a la que definió como la “más bella” del pontificado de Ratzinger. “Precisamente, en torno a la capacidad de testimoniar la gran esperanza cristiana se juega lo decisivo de la misión de la Iglesia hoy”, subrayó. Seguir leyendo Mons. Buenanueva: Benedicto XVI, profeta de la esperanza

Texto completo de una entrevista reciente a Benedicto XVI

17 de marzo de 2016

Fuente: L’Osservatore Romano

Vatican City, Mar 17, 2016 / 11:50 am (CNA/EWTN News).- In a recently published interview on issues of justification and faith, Benedict XVI has addressed issues of mercy and our need for forgiveness, salvation through the cross, the necessity of baptism, and the importance of sharing in Christ’s redeeming love. Seguir leyendo Texto completo de una entrevista reciente a Benedicto XVI

La clase de Ratisbona II: Reflexiones tras el atentado terrorista en Paris

Enero 2015
Por Jorge E. Velarde Rosso para el Instituto Acton Argentina

En septiembre de 2014 escribí para el Instituto Acton Argentina un breve texto titulado “La Clase de Ratisbona”[1] como respuesta a dos artículos aparecidos el mismo mes que querían reivindicar la figura de Benedicto XVI presentándolo como un visionario/profeta que adelantó los horrores del fundamentalismo islámico. Hoy, enero de 2015, tras los atentados terroristas a la revista francesa Charlie Hebdo, vuelve la tentación de instrumentalizar la figura del papa emérito y su magistral discurso. Pero además, el fenómeno internacional ‘Je Suis Charlie’, como expresión de repudio a la violencia fundamentalista, justifican con creces ampliar las reflexiones de entonces. Para ello, recordaré en primer lugar algunas ideas del primer artículo. Luego describiré una fundamental característica fenómeno ‘Je Suis Charlie’ y luego una breve conclusión. Seguir leyendo La clase de Ratisbona II: Reflexiones tras el atentado terrorista en Paris

La clase de Ratisbona: Una respuesta a Elise Hilton y George Weigel

Por Jorge E. Velarde Rosso

Para el Instituto Acton Argentina

El 12 septiembre de 2006 el entonces papa Benedicto XVI dio uno de sus discursos más importantes que fue inmediatamente malinterpretado, no sin mala voluntad de gran parte de la prensa mundial. Pocos salieron a defender al entonces papa Benedicto, incluso dentro de la Iglesia. La conclusión de que fue, al menos una imprudencia, se instaló en la mentalidad de más de un pensador católico. Seguir leyendo La clase de Ratisbona: Una respuesta a Elise Hilton y George Weigel

La lección de Ratisbona, reivindicada

George Weigel

“Estoy convencido de que Benedicto XVI no siente ninguna alegría ante la reivindicación por parte de la historia de su Lección de Ratisbona. Pero los que en 2006 le criticaron deberían examinar a fondo sus conciencias sobre la ignominia a la que le sometieron hace ocho años.”

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Benedicto XVI concelebró misa con sus antiguos alumnos

Ciudad del Vaticano (AICA): Benedicto XVI, sigue en contacto con sus antiguos alumnos de la Universidad de Ratisbona, Alemania, junto con quienes celebró el pasado domingo 24 de agosto una misa “muy conmovedora” en la Iglesia del Camposanto Teutónico del Vaticano. Benedicto XVI estaba en forma y alegre. “Ha sido extraordinario, como siempre nos maravilló que a pesar de la edad, y sin un texto preparado, haya hecho una homilía de gran nivel, con una claridad de mente extraordinaria para su edad”, expresó monseñor Barthélemy Adoukonou, secretario del pontificio Consejo de la Cultura y antiguo alumno del papa emérito. Seguir leyendo Benedicto XVI concelebró misa con sus antiguos alumnos

Respuesta a un muy amigo enojado con el Papa

Por Gabriel Zanotti

Publicado originalmente el 17 de Enero de 2010 en Filosofía para mí.

Un amigo se enoja terriblemente con Benedicto XVI por sus declaraciones sobre la homosexualidad. No debe ser el único pero sin embargo su caso me lleva a hacer ciertas reflexiones. Seguir leyendo Respuesta a un muy amigo enojado con el Papa

Gabriel Zanotti

Es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA y Doctor en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Es Director Acádemico del Instituto Acton. Twitter @gabrielmises