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La “teoría del derrame”, palabrerío populista – La Nación

El capitalismo en serio no funciona como una mesa de ricos que derrama migajas al suelo de los pobres, como sí ocurre en los regímenes corruptos 


Fuente: La Nación (Argentina)

25 de junio de 2017

 

El gobierno de Cambiemos se encontró con un gasto público monumental para atender sueldos, subsidios, jubilaciones y pensiones, cuyos beneficiarios no están dispuestos a resignar. Esa es la razón del déficit y éste, al financiarse con impuestos y deuda externa, motiva el atraso cambiario que incentiva las importaciones, desalienta las exportaciones, promueve el turismo hacia el exterior, daña las economías regionales y fogonea las críticas opositoras. Sin embargo, todos eluden las soluciones de fondo, pues nadie quiere afectar a los empleados públicos, ni a los jubilados, ni a los pensionados, ni a los subsidiados. Ni en la Nación, ni en las provincias ni en los municipios. Seguir leyendo La “teoría del derrame”, palabrerío populista – La Nación

¿Estado subsidiario y solidario? – Claudio Arqueros

25 de mayo de 2016

Por Claudio Arqueros

Chile Vamos anunció la semana recién pasada su propuesta constitucional. Llamó la atención y generó controversia que se propusiese pasar de un Estado subsidiario a uno subsidiario-solidario. Aquel anuncio, más allá de que estuviese o no en el texto original que se acordó, tiene una connotación potente que es posible reconocer en al menos dos sentidos.

La primera es que el anuncio es una promesa: se dice que el Estado puede y debe ser solidario y asumir dicho rol. En ese sentido la centroderecha, con sus diferencias, aciertos, anhelos y limitaciones, ha levantado un discurso ético que pretende ofrecer garantías a la ciudadanía. Sin embargo, como toda promesa política, esta también implica zanjar un déficit y, por ende, reconocer o ampliar ciertos derechos. El punto pasa por develar -sobre todo si se plantea el desafío de profundizar contenidos constitucionales- cuáles derechos específicamente se pretende garantizar a partir de ese rol solidario del Estado. Pero, además, pasa por interrogarse cuándo, cómo y en qué sentido participaría el Estado para saldar esa promesa.

La segunda connotación deviene de la primera. Y es que uno podría preguntarse si acaso lo que se planteó fue más bien dar mayor relevancia a la subsidiariedad entendida como acción positiva. A vistas de la literalidad del texto constitucional de Chile Vamos, es dable pensar que la intención estuvo dirigida hacia allá.

Pero si en realidad lo que se busca es reconocer un rol solidario del Estado, entonces estamos ante un ejercicio riesgoso. La solidaridad no es un ejercicio privativo del Estado, ya que la forma en que este actúa en relación a los ciudadanos es por medio de la aplicación de la institucionalidad legalizada en sus diferentes planos. Vale decir, coacciona, y por eso toda determinación que de él emana se aplica y nos compete obligatoriamente. Este modus operandi es contrario a la solidaridad que es, por esencia, voluntaria. De modo que resulta difícil apoyar tal contradicción. Por eso, aún cuando en la doctrina social de la Iglesia Católica el principio de subsidiariedad se complementa con el de solidaridad, este último opera como una conciencia de deuda entre los sujetos que llama a cooperar en pos de un sentido unitario de la vida social. En esa dirección, la solidaridad -como señala el mismo Compendio (Nº194 y Nº195)- denota reconocer “en el conjunto de los vínculos que unen a los hombres y a los grupos sociales entre sí, el espacio ofrecido a la libertad humana para ocuparse del crecimiento común, compartido por todos”. Así, la solidaridad supone un compromiso de aportar a la causa común en las diversas manifestaciones sociales, donde evidentemente el aparato público cumple un papel, pero que no es exclusivo ni excluyente, pues si así fuera ahogaría la libertad.

En suma, la solidaridad no se identifica con el Estado, sino con algo mucho más profundo que pasa por la actuación libre y responsable de las personas y sus organizaciones aportando al bien común. La solidaridad con el prójimo ciertamente puede inspirar al rol subsidiario que ejerce el Estado, pero en virtud de este mismo razonamiento su rol no deja de ser tal.

Asignación pan de manteca para mi bebé

Una vez escuché la historia de un médico pediatra que aconsejaba a los padres darle a sus bebes un pan de manteca al día disuelto en sus mamaderas. Él sostenía que los bebés necesitan 1000 calorías diarias, y les estaba dando eso en un sencillo y práctico pan de manteca. El trágico resultado fue la muerte de esos chiquitos. Obviamente la justicia se encargó de aplicar una sentencia adecuada al médico por ignorar cosas que no podía ignorar.

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La desigualdad en un mundo de capitalismo prebendario

La actual preocupación sobre la desigualdad ignora la causa principal

 Por Samuel Gregg

Fuente: The American Spectator 

14 de enero de 2014

 Si los papas y los presidentes tienen algo que ver en esto, parece que el 2014 va a ser “el año de la desigualdad”. De hecho, el regreso de antiguos y repetidos argumentos sobre el tema ya ha comenzado. Los economistas, por ejemplo, vuelven a discutir sobre las estadísticas relacionadas con la desigualdad. Otros vuelven a debatir la perenne cuestión filosófica sobre el significado de la desigualdad y según como se la entienda si esta es algo malo. Seguir leyendo La desigualdad en un mundo de capitalismo prebendario

Samuel Gregg

Director de investigaciones del Acton Institute de los EEUU. Para más información ver http://www.acton.org/about/staff/samuel-gregg

La universidad pública, donde los pobres subsidian a los ricos, es un modelo que no se aplica ni en Cuba

Gabriel C. Salvia

Por Gabriel C. Salvia
21 de septiembre de 2011
BUENOS AIRES, set 21 (DyN).- Prensa latina, la Agencia Oficial de noticias de Cuba, emitió un Despacho muy revelador fechado con el categórico título “Cuba ajusta ingreso universitario a necesidades de la economía”. De los 150 mil aspirantes a centros de altos estudios en Cuba se limita el ingreso a unos 100 mil, pues según lo manifestado por un funcionario del Ministerio de Educación Superior de Cuba, “el que aprueba tiene más posibilidades de éxito en la carrera escogida”. La referencia sobre Cuba indica que algo hay que cambiar en la política universitaria argentina, salvo que hasta los castristas sean considerados de derecha.

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