Archivo de la categoría: Acton Joven

Nuestro programa Acton Joven está dirigido especialmente a los jóvenes inquietados por las ideas que fundamentan una sociedad libre y virtuosa. Por tal motivo, nos reunimos mensualmente en encuentros que buscan ser amigables y descontracturados, pero a la vez intensos y fructíferos. Debatimos acerca de un tema acordado con anterioridad. Un profesor expone sus ideas y luego se abre un espacio de preguntas y respuestas, orientado a seguir profundizando en el entendimiento y afianzamiento de argumentos sólidos. Acton Joven se inscribe así dentro de la misión del Instituto Acton como uno de sus pilares fundamentales: estamos convencidos de que la formación intelectual de los jóvenes los conduce a la toma de decisiones más conscientes y adecuadas para las circunstancias sociales que les toque transitar. De este modo, esperamos colaborar con la formación de un mundo mejor.

Jesús – Francisco Orioli

por Francisco Orioli
Miembro del grupo Ateneo Acton Joven
Abril de 2017
Fuente: gregorioylanube

Podés no creer en Dios o estar enojado con la Iglesia por diversas cuestiones. Te entiendo. A veces no reflejamos verdaderamente el amor de Aquel en quien creemos. Hemos ido y vuelto muchas veces y con diversas cuestiones. Muchas cosas salieron bien, otras no tanto; y hemos pedido las correspondientes disculpas por aquellas que salieron mal.

Pero quería contarte que las cosas tienen una dimensión un poco más profunda, a veces escondida, y que tiene que ver con el famoso Jesús de Nazaret. Sí, ese carpintero de túnica y sandalias que caminaba por medio oriente con doce hombres enseñándoles que el sentido de la vida está en dar más que en recibir (1). Era un buen tipo. Decía cosas buenas que a algunos les escandalizaba. Decía que recibir a un nenito era recibirlo a Él (2), y que visitar un preso era visitarlo a Él (3). Enseñaba que la vida solo podía llamarse vida de verdad cuando se estaba cerca suyo (4), cuando se lo quería y se lo seguía. A veces parecía que contestaba a las preguntas que todos nos hacemos en el siglo XXI: “¿cómo hago para vivir de verdad?”, “¿cómo vivir y no solamente existir?”. También decía que en lugar de odiar a los enemigos, había que amarlos al igual que Él amaba a su discípulos, amigos, conocidos… a todos (5). No escatimaba en planificaciones exageradas ni en mediciones sin sentido. A veces parecía un loco con un proyecto demasiado utópico, que se terminaría truncando el día que muriese. Y eso pasó, murió y muchos quedaron decepcionados, pensando que todo lo que Él había dicho habían sido solo palabras bonitas (6). Pensaron que ese horizonte de vida que se abría cuando estaban cerca de Él, era solo una invención de ellos, una proyección o el simple deseo de querer que tal cosa exista. Es más, el día que murió solo estaban cerca de Él un amigo suyo y su madre (7). Los demás habían corrido, espantados por el horror de ver a su amigo morir.

Pero este buen hombre (el más bueno de todos los hombres), tenía una particularidad. Algunos decían que cuando se acercaban a Él había algo especial (8), que podía curar gente (9), que hablaba claro y con mucha razón y autoridad (10), y que su mirada iba a lo profundo del corazón, al igual de sus palabras y sus acciones (11).

Lo que en realidad pasaba, es que ese gran hombre también era un gran Dios. De hecho, era el mismo Dios que hizo el mundo, creó las cosas, creó al hombre y la mujer y todo aquello que nos podamos imaginar. Rarísimo. Era pensar que algo eterno se achicaba siendo algo temporal, como meter el océano en un vaso. Pero parecía posible, porque ese Dios eterno también podía hacer lo que quería, porque en definitiva… era Dios. En fin, este tipo, Jesús de Nazaret, era las dos cosas: hombre y Dios.

Dios se había hecho hombre en Jesús para liberarnos de algo puntual: el pecado. Es decir, de todo aquello que va en contra de Dios y que, por lo tanto va en contra de nosotros mismos. Porque el pecado no es un capricho de Dios, sino aquello que nos cachetea en lo más profundo de nosotros y no nos deja ser plenamente libres y felices. En primera instancia, es un alejamiento de Él, porque nadie sabe mejor que Él cómo podemos ser felices. En las demás instancias, es un esconderse de sus propuestas que nos llevan a la felicidad. Y esto se manifiesta de muchas maneras: envidia, orgullo, soberbia, egoísmo, angustia, falta de sentido en la vida, violencia, odio, etc. A todos nos pasa.

Como Dios no quería que las cosas queden así con lo mejor de su creación, se hizo uno de nosotros en Jesús para acomodar todo (12). De esta manera, los hombres y Dios podían estar cerca otra vez. Y lo cumplió, obvio, porque Él puede hacer lo que sea.

Pero lo cumplió al precio de morir colgado en una Cruz, porque en su época muchos no toleraron que Dios se quisiera acercar tanto, que Dios rompiese tanto las estructuras para ser amigo de los hombres. Muchos no lo reconocieron como el que venía a liberarnos del pecado y decidieron matarlo para que dejase de decir todas las cosas que decía: que Él era Dios, que hay que amar a los enemigos, etc (13). Y ni hablar de las manifestaciones más evidentes de su ser Dios, como resucitar a un amigo (14). Sí, varios no se lo bancaron y como tenían poder, mandaron a matarlo.

Sin embargo, el carpintero de Nazaret que seguramente sabía hacer muy buenas mesas y sillas y que a su vez era Dios, hizo lo que quiso y resucitó. Le ganó la pulseada al pecado y también a la muerte, porque son algo así como primas hermanas. A Él nadie pudo ganarle, porque era el Camino, la Verdad y la Vida (15). Era Dios mismo, y Dios nunca se deja ganar. Y gracias a Él, todos podemos ser amigos de Dios y encontrar en Él esa plenitud a la que estamos llamados. Resucitando, resucita en nosotros y nos da vida para siempre, contestando a todas las preguntas de la humanidad sobre la felicidad, la vida y el amor.

Pero, por supuesto, todos decidimos con libertad. El que no quiere estar cerca de Él puede no estarlo. Honestamente yo no puedo hablar bien y con precisión con respecto a ese tema porque no es mi caso. En cambio sí puedo hablar por los que decidimos seguirlo, y testimonio que Él realmente da vida en abundancia y libera de todos los males… porque es Dios entre nosotros (16).

Y le creo, de verdad que le creo en todo lo que dice. Y a vos que leés esto y no querés saber nada con su historia, te invito a que lo mires y te animes a creerle. Porque Él sencillamente es.

 

Citas

  1. Hechos 20, 35,
  2. Marcos 9, 37.
  3. Mateo 25, 36.
  4. Juan 10, 10.
  5. Lucas 6, 35.
  6. Lucas 24, 13-25.
  7. Juan 19, 25.
  8. Marcos 5, 30.
  9. Juan 9, 1-7.
  10. Marcos 1, 22.
  11. Juan 7, 46.
  12. 1 Juan 4, 10
  13. Juan 1, 5
  14. Juan 11, 34-44
  15. Juan 14, 6
  16. Mateo 1, 22

La caridad y los olvidados – Francisco Orioli

Octubre de 2016

Por Francisco Orioli

Como el sol que nos ilumina cada día para comenzar y acompañar nuestros trabajos, el amor nos da vida para llevar cada una de nuestras empresas a su debido fin. El amor nos muestra lo que somos y lo que estamos llamados a ser, nos orienta en nuestro caminar, nos da vida y sentido. Sin embargo, una de las palabras de las que más hemos abusado es amor. La hemos gastado como una moneda antigua que pierde su cuño, y le hemos dado tan diversos significados que hablar del tema bien puede ser cosa de bufones o de ideólogos. Seguir leyendo La caridad y los olvidados – Francisco Orioli

El escándalo de la diferencia – Florencia Silveyra

Septiembre de 2016
Por Florencia Silveyra
Miembro del grupo Acton Joven

 

“La Providencia ha constituido en el mundo
la noble variedad de condiciones,
la dependencia, la subordinación que hay entre las cosas,
para que uniéndonos por el bien natural que sacamos unos de otros,
en cualquier estado que el Señor nos haya colocado,
 nosotros no somos nuestros, dice el Apóstol San Pedro,
sino del prójimo”

Saturnino Segurola (siglo XVIII)

El escándalo de la diferencia

Pensemos en un caso hipotético. Se les da una misma cantidad de plata a tres personas distintas, con una consigna: “Hagan con ella lo que quieran, úsenla lo mejor que puedan”. Se intenta que tengan el mismo conocimiento y las mismas herramientas, que la inviertan, la consuman o la gasten lo mejor posible. Dos años después, se les pregunta en qué estado se encuentra el capital que les fue dado. Es sumamente improbable que las tres personas se hallen en la misma situación. Seguir leyendo El escándalo de la diferencia – Florencia Silveyra

17/9/16: Coloquio para líderes de PovertyCure

El sábado 17 de septiembre de 2016 nos reunimos con nuestros jóvenes en una jornada intensiva de entrenamiento sobre PovertyCure. Fue un día de mucho aprendizaje e intercambio. Agradecemos a todos los jóvenes líderes por su participación y los animamos a ser la VOZ de PovertyCure en sus comunidades.

Les compartimos el programa y algunas fotos de lo que fue un gran día…

Programa (3)

coloquio-lideres mexico

 

 

No todo es lo que parece – Constanza Capatti

Agosto de 2016

Por Constanza Capatti

“No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.”
Aristóteles

Entro a casa. Me cambio para salir a correr aunque estoy agotada (claramente esto es ficción). Mamá está luchando con mi hermanito más chico para que se tome el remedio. Papá está concentrado en la computadora porque mañana tiene un trabajo muy importante que presentar. Mi prima vino a darle una mano a mi hermana que mañana rinde el último parcial de la carrera. ¿Qué tienen en común estas circunstancias? Seguir leyendo No todo es lo que parece – Constanza Capatti

Las Ideas – Tobías de Marcos

Julio de 2016

Por Tobías de Marcos

“Una idea es como un virus. Resiliente, muy contagiosa. La semilla más pequeña de una idea puede crecer para definirte o destruirte”. Con esa sentencia, Dom Cobb, interpretado por Leonardo Di Caprio en Inception, explicaba el poder de las ideas. Siempre decimos que en el Instituto Acton trabajamos sobre ellas pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de “ideas”? Y, ¿por qué decimos que es tan importante debatirlas para transformar la realidad de tantas familias sumidas en la pobreza y el abandono. Seguir leyendo Las Ideas – Tobías de Marcos

Los precios (colapsados) de la energía – Ramiro Berraz

Julio de 2016

Por Ramiro Berraz

Hace unos días, la Cámara Federal suspendió el aumento del gas en Córdoba, y hoy la cuestión de las tarifas ya está en boca de todos. Mucho hemos escuchado sobre el hecho de que el sistema energético está colapsado en la Argentina, como así también el sistema de precios que ello encierra. Pero, ¿qué es lo que implica el aumento de las tarifas? ¿Cómo se relaciona ello con el sistema de precios? ¿Qué consecuencias trae un “tope” en el aumento de las tarifas? Para responder a todas estas preguntas es necesario remontarnos a lo que fue pasando durante algunos años en materia energética.

En 1946 se fundó la empresa Gas del Estado dedicada a la comercialización y distribución del gas natural en todo el país. Sin embargo, la empresa fue privatizada en 1992 dividiéndose en 11 sociedades. Desde ese momento y hasta el 2004 la tarifa residencial era única, y no dependía del nivel de consumo. Sin embargo, a partir del 2004 se segmentó el consumo en distintas categorías y subcategorías que conformaron el cuadro tarifario actual. Para nuestro análisis es importante mencionar que en 1992 también se creó el Ente Nacional Regulador del Gas que tiene como misión “dictar las normas a las que debe atenerse la correcta prestación del servicio”. En todo esta historia, entra el problema de las tarifas actual. El retraso de las mismas en materia energética -debido a que el componente fijo no se actualizaba desde hace 23 años, y que el componente variable no lo hacía desde hace 20- provocó que el poder ejecutivo aumentara el precio. Sin embargo, se estableció un tope retroactivo del 400% de la factura del mismo período (abril) del año anterior.

Todo este cóctel descripto debe ser analizado con cautela. Aparte de que el gobierno regula la distribución y comercialización del gas, me gustaría centrar la atención en el tema de los precios que, en última instancia, nos afecta a todos. Como sabemos, los precios dependen del valor subjetivo que los individuos tienen de los bienes y el sistema de precios se asemeja a un tablero de señales, en el cual las diferentes valoraciones de las personas y empresas conforman la oferta y la demanda que encuentran su punto de equilibrio en el precio de mercado. Esto, claro está, se produce cuando no intervienen factores exógenos al mercado. Con lo cual, es importante aclarar que en una economía de mercado o en una economía libre el precio no depende del costo de un producto, sino que depende de la valoración (subjetiva) de las personas. Es necesario admitir que el costo influye en la determinación del precio pero no lo define.

El entramado del aumento de las tarifas tiene varias aristas. La más importante es que es el gobierno quien establece, a través de decretos, y sutilmente a través del ente regulador, el precio que debe tener el gas. Estos días, indicó un tope de 400% sobre el total de la factura respecto del mes pasado. Como bien escribió el juez Ricardo Rojas: “Si el tope del 400% es al importe de la factura que pagaste en abril, el Estado te estará regalando todo el gas que consumas más allá del 400%”. Con lo cual, en última instancia, el gobierno está fijando un precio máximo del gas. Esta situación trae varias consecuencias. La mas importante de ellas es que el precio máximo, en muchos casos, va a ser menor que el precio de mercado. Esto trae aparejado un aumento de la demanda, generando un faltante artificial. Con lo cual, el hecho de que el poder político establezca el precio de un bien, trae como consecuencia mayor escasez de ese bien. Si, por el contrario, el gobierno, incluyendo los tres poderes del Estado, hubiese dejado que el precio del gas fluctúe según la oferta y la demanda, la situación hubiese sido diferente y no sería necesario pedirle a las personas que ahorren energía. Probablemente, en el largo plazo, el objetivo sea que el precio lo determine el mercado, debido a que los precios ya aumentaron y lo seguirán haciendo. Pero el hecho de que el gobierno los siga manejando es algo que es necesario que se modifique para que puedan entrar nuevos competidores al mercado y, de esa manera, los consumidores puedan tener la libertad de elegir.

Entonces, en un mercado abierto, el aumento de los precios nos indica que hay algo que está pasando que llamará la atención de los empresarios para que giren sus recursos a esa industria debido a que, probablemente, tendrán mayor rentabilidad. Sin embargo, en este caso, no existe un precio real, debido a que sigue controlado por el poder político, con lo cual el empresario no lo ve atractivo para invertir. En definitiva, la señal está siendo manipulada. Esto trae como consecuencia que el capital invertido per cápita sea muy pobre; con lo cual es de esperar que el precio siga aumentando por la escasez que genera esa situación, sumada al faltante artificial generado por el aumento de la demanda explicado anteriormente. Entonces, el problema sigue siendo que la distribución y comercialización de gas está, en última instancia, centralizada y monopolizada por el poder político y sus entes reguladores.

En este escenario, se intentó que las personas con menos recursos sean las más beneficiadas aplicando la tarifa social. Sin embargo, la tarifa social es otro de los problemas que encierra el precio máximo (que se viene sosteniendo hace mas de 20 años), no solamente por los problemas económicos que ésta encierra, ya que quita recursos de un sector para colocarlos en otro, sino también porque se continúa pensando que el poder político es el que, en ultima instancia, “será el salvador”. En definitiva, el nivel de los precios no depende de la buena o mala voluntad del gobernante de turno o de las personas, sino de las valoraciones subjetivas de los individuos en el mercado y las consecuencias que generan los intercambios. Pero debe haber un contexto legal que favorezca el surgimiento de nuevos y mejores competidores en el mercado que logren brindar un mejor servicio a la sociedad.