Queridos amigos del Instituto Acton Argentina:

Queremos compartir con ustedes que, después de dos décadas de una intensa y enriquecedora labor, el Instituto Acton Argentina cierra sus puertas.

Desde aquel 2005 cuando comenzamos con los primeros encuentros en ESEADE —eventos pequeños, artesanales— hasta un 2025 que nos encuentra con programas sólidos, rigurosos y reconocidos en toda la región.

Cruzamos fronteras, montañas, selvas, ciudades y océanos para compartir esta misión que une la Antropología Cristiana y la Economía de Mercado. Llegamos a Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Venezuela, Colombia, España y Portugal, incluso a países en África. Desde el sur de Chile hasta la selva colombiana.

Llevamos el programa de Pobreza, con la fuerza conceptual y humana de PovertyCure, a través de infinidad de cursos y conversatorios, coloquios cortos y coloquios de cuatro días con sacerdotes y obispos en Argentina y Chile, reuniendo líderes de Sudamérica. Impulsamos una red de reflexión y acción que tocó miles de vidas. Hicimos de la pandemia el año más fructífero, con nuevos programas y más desafíos. Año tras año, nuestros reportes intentaron mostrar —aunque siempre quedaban cortos— el esfuerzo enorme de un equipo pequeño, innovador y profundamente comprometido con una misión: Promover una sociedad libre y virtuosa, caracterizada por la defensa de los derechos personales y la economía de mercado, en armonía con los principios judeocristianos.

El último «milagro» fue la DIPONLINE 2025, nuestra Diplomatura en Antropología Cristiana y Economía de Mercado, con 689 inscriptos de 24 países, dos masterclass y dieciséis clases magistrales dictadas por un equipo académico excepcional y gestionado por un Mega Equipo igualmente extraordinario con resultados expresados en encuestas y agradecimientos voluntarios que nunca imaginamos llegarían. 

Así trabajamos durante años, con el apoyo de muchas personas y un impacto reconocido.

Sin embargo, la realidad económica, sumada a limitaciones estructurales, hizo que —a pesar de todos los esfuerzos— no contemos con las condiciones para continuar con las actividades con el estándar que hemos mantenido a lo largo de estos veinte años. Por este motivo anunciamos el cese de actividades a partir del 31 de enero de 2026 –y luego dar cierre a estos 20 años de trabajo. 

La diferencia entre «Ser y Hacer» acompañó nuestras limitaciones siempre, y sabemos que lo esencial permanece como un milagro. Lo sabemos al mirar el camino recorrido, las amistades profundas que surgieron, los vínculos institucionales creados, los países visitados y las audiencias alcanzadas. 

Nos queda por delante la tarea personal de seguir comunicando lo que hemos recibido y compartido todos estos años. Las ideas de la libertad siguen siendo un llamado para nuestra cultura, y queremos seguir inspirándolas allí donde estemos. 

Como creyentes, hemos tratado de aportar una perspectiva especial, en el marco de la DSI, para enriquecer el diálogo dentro de la Iglesia y con la sociedad, y hemos querido también colaborar con nuestros pastores en la tarea de formar la conciencia social de los fieles. Creemos que nuestros encuentros de reflexión, los vínculos personales que hemos establecido y el material que dejamos a disposición de todos son un aporte a la tarea evangelizadora que cada uno de nosotros, desde nuestro lugar en la Iglesia y en la sociedad, debemos continuar. 

Detrás de cada logro y dificultad, hubo una «determinada determinación» que nos empujaba a seguir adelante, convencidos de que nuestro país y el mundo merecían los aportes de estas ideas dentro de la cultura económica, política y religiosa. Con profunda alegría, sabemos lo mucho que se hizo y llegó; con tristeza, aceptamos la limitación de lo que no pudimos cambiar; con humildad y gratitud, asumimos este cierre.

Y aunque nuestra omnipotencia humana pudo ser, a veces, un obstáculo, la Omnisciencia de Dios abre siempre caminos nuevos para llevar esta misión de oro que está grabada en el corazón de cada uno y a la que sabremos responder desde el lugar donde nos toque actuar: 

«Promover una sociedad Libre y Virtuosa, basada en la dignidad humana, los derechos individuales y los valores cristianos». 

Pedimos que nos acompañen con una oración para que estas semillas que hemos sembrado juntos puedan dar fruto a su tiempo para gloria de Dios.

Unidos en el amor por un mundo más libre y más cristiano.

Con gratitud enorme,

 

Mg. Cecilia G. de Vázquez Ger

Cofundadora y Directora Ejecutiva

Instituto Acton Argentina

Mg. Gustavo Hasperué

Director Académico

Instituto Acton Argentina